dissabte, 27 d’octubre de 2007

El Éxito

El éxito no siempre tiene que ver con lo que
mucha gente ordinariamente se imagina.

No se debe a los títulos que tienes,
sean de nobleza o académicos,
ni a la sangre heredada
o a la escuela donde estudiaste.

No se debe a las dimensiones de tu casa,
a cuántos carros caben en tu cochera
o si éstos son último modelo.

No se trata de si eres jefe o subordinado,
si escalaste la siguiente posición en tu organización
o estás en la ignorada base de la misma.

No se trata de si eres miembro prominente de clubes sociales
o si sales en las páginas de los periódicos.

No tiene que ver con el poder que ejerces
o si eres un buen administrador,
si hablas bonito,
si las luces te siguen cuando lo haces.

No es la tecnología que empleas,
por brillante y avanzada que esta sea.

No se debe a la ropa que usas
o si gozas de un tiempo compartido,
si vas con regularidad a la frontera
o sí después de tu nombre pones las siglas deslumbrantes
que definen tu estatus para el espejo social.

No se trata de sí eres emprendedor,
hablas varios idiomas,
si eres atractivo, joven o viejo.


El éxito...

Se debe a cuánta gente te sonríe,
a cuánta gente amas y cuántos admiran tu sinceridad
y la sencillez de tu espíritu.

Se trata de si te recuerdan cuando te vas.

Se refiere a cuánta gente ayudas,
a cuánta evitas dañar
y si guardas o no rencor en tu corazón.

Se trata de si en tus triunfos incluiste siempre tus sueños.
De si no generaste tu éxito en la desdicha ajena
y si tus logros no hieren a tus semejantes.

Es acerca de tu inclusión con los otros,
no de tu control sobre los demás;
de tu apertura hacia todos los demás
y no de tu simulación para con ellos.

Es sobre si usaste tu cabeza tanto como tu corazón;
si fuiste egoísta o generoso,
si amaste a la naturaleza y a los niños
y te preocupaste por los ancianos.

Es acerca de tu bondad,
tu deseo de servir,
tu capacidad de escuchar
y tu valor sobre la conducta ajena.
No es acerca de cuantos te siguen,
sino de cuantos realmente te aman.

No es acerca de transmitir todo,
sino cuántos te creen,
de si eres feliz o finges estarlo.

Se trata del equilibrio, de la justicia,
del bien ser que conduce al bien tener y al bien estar.

Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta
y tu deseo de ser más, no de tener más.

Se trata en definitiva de saber recibir y dar amor.



Aquesta bonica reflexió em fa pensar en la persona amb qui vull compartir més moments i vivències ara mateix, tot i la distància que ens separa.
Perquè vull rebre i donar-li molt d'amor.


[L'autoria d'aquest text és anònima, el vaig llegir en el llibre "Toma un café contigo mismo" de Walter Dresel]


dimecres, 3 d’octubre de 2007

Sarà perché ti amo

Che confusione, sarà perché ti amo
è un emozione, che cresce piano piano
stringimi forte e stammi più vicino
se ci sto bene sarà perché ti amo
io canto al ritmo del dolce tuo respiro
è primavera, sarà perché ti amo
cade una stella, ma dimmi dove siamo
che te ne frega, sarà perché ti amo

E vola vola si sa, sempre più in alto si va
e vola vola con me, il mondo è matto perché
e se l'amore non c'è
basta una sola canzone, per far confusione
fuori e dentro di te.

E vola vola si va, sempre più in alto si va
e vola vola con me, il mondo è matto perché
e se l'amore non c'è
basta una sola canzone, per far confusione
fuori e dentro di te.

Ma dopo tutto, che cosa c'è di strano
è una canzone, sarà perché ti amo
se cade il mondo, allora ci spostiamo
se cade il mondo, sarà perché ti amo

Stringimi forte e stammi più vicino
e così bello che non mi sembra vero
se il mondo è matto che cosa c'è di strano
matto per matto, almeno noi ci amiamo.

E vola vola si sa, sempre più in alto si va
e vola vola con me, il mondo è matto perché
e se l'amore non c'è
basta una sola canzone, per far confusione
fuori e dentro di te.

E vola vola si sa, sarà perché ti amo
e vola vola con me e stammi più vicino
e se l'amore non c'è
ma dimmi dove siamo
che confusione, sarà perché ti amo.


dimarts, 2 d’octubre de 2007

des d'aquí...

Tot i que ara encara estigui més lluny de Nicaragua, no me n'oblido d'ells.
Sé que estan bé després de passar l'huracà, els vaig trucar fa dies, abans de marxar cap a Praga, i estan vivint a Granada tots, excepte el pare que treballa a Managua.

Gràcies Teresa per la foto.
(Elba, mare; Teresa amb la nena petita de la Cindy, una de les filles; Francisco, pare)